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Pulsa sobre el área donde te duele

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Pelvis

Parte inferior del abdomen

Glúteos

Sacro

Muslo anterior

Muslo lateral

Muslo medial

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Parte medial de la rodilla

Parte lateral de la rodilla

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Parte posterior de la pierna

Parte anterior de la pierna

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Parte anterior del tobillo

Parte medial del tobillo

Parte lateral del tobillo

Parte posterior del tobillo

Dorso del píe

Dedos del píe

Talón

Dedo gordo

- Glúteo mayor

- Musculatura del suelo pélvico

- Recto femoral

- Vastomedial

- Vasto lateral

- Pectíneo

- Gastrocnemio

- Glúteo menor

- Sóleo

- Tibial anterior

- Iliopsoas

- Recto del abdomen

- Peroneos

- Aductor del dedo gordo 

- Interóseos del píe

- Glúteo medio

- Aductores

- Grácil

- Piramidal

- Isquiotibilales

- Glúteo menor

- Tibial posterior

- Oblicuo externo

- Extensores largos de los dedos

- Flexor largo de los dedos

- Cuadrado plantar

- Vasto medial

- Glúteo menor

- Elevador del ano

- Piramidal

- Vasto intermedio

- Recto femoral

- Poplíteo

- Gastrocnemio

- Peroneos largo y corto

- Iliocostal

- Flexor corto del dedo gordo

- Abductor del dedo gordo

- Oblicuo interno del abdomen

- Cuadrado lumbar

- Sartorio

- Sóleo

- Semimembranoso y Semitendinoso

- Vasto lateral

- Interóseos del píe

- Tibial posterior

- Longísimo torácico

- Multifido

- Pectíneo

- Aductores

- Glúteo mayor

- Flexor largo de los dedos

- Tibial anterior

- Iliocostal lumbar

- Soleo

- Cuadrado lumbar

- Glúteo menor

- Tibial posterior

- Piramidal

- Recto abdominal

- Recto femoral

- Tensor fascia lata

- Piramidal

- Recto femoral

- Semimebranoso y semitendinoso

- Soleo

GLÚTEO MEDIO

CUADRADO LUMBAR

GLÚTEO MAYOR

ILIOCOSTAL

ISQUIOTIBIALES

PIRAMIDAL

GLÚTEO MENOR

SÓLEO

SUELO PÉLVICO

MULTÍFIDO

ADUCTORES

OBLICUOS ABDOMINALES

LONGÍSIMO

PECTÍNEO

QUADRICEPS

ILIOPSOAS

SARTORIO

GRÁCIL

TENSOR DE LA FASCIA LATA

POPLÍTEO

GASTROCNEMIO

FLEXOR LARGO DE LOS DEDOS

TIBIAL ANTERIOR

RECTO ABDOMINAL

TIBIAL POSTERIOR

PERONEOS

SÓLEO

ADUCTORES

CUADRADO LUMBAR

QUADRICEPS

TIBIAL POSTERIOR

GASTROCNEMIO

PECTÍNEO

SUELO PÉLVICO

GLÚTEO MENOR

PIRAMIDAL

ISQUIOTIBIALES

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QUADRICEPS

QUADRICEPS

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QUADRICEPS

QUADRICEPS

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QUADRICEPS

GLÚTEO MENOR

GLÚTEO MENOR

ISQUIOTIBIALES

PIRAMIDAL

OBLICUOS DEL ABDOMEN

RECTO DEL ABDOMEN

EXTENSORES LARGOS DE LOS DEDOS

PERONEOS

ABDUCTOR DEL DEDO GORDO

FLEXOR LARGO DE LOS DEDOS

MUSCULATURA PROFUNDA DEL PÍE

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TIBIAL ANTERIOR

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PIRAMIDAL

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ILIOCOSTAL

SUELO PÉLVICO

El glúteo medio es un músculo frecuentemente implicado en el dolor lumbar y pélvico debido a la presencia de puntos gatillo miofasciales. Presenta tres zonas principales de activación: el PG1 se localiza próximo a la cresta ilíaca, en la parte posterior del músculo, junto a la articulación sacroilíaca, y provoca dolor e hipersensibilidad a lo largo de la cresta ilíaca, en la región sacroilíaca y sobre el sacro, pudiendo irradiarse hacia la nalga; el PG2, situado por debajo de la cresta ilíaca, aproximadamente en el centro del músculo, refiere dolor lateral hacia la región glútea media, que puede extenderse a la parte superior del muslo, tanto posterior como lateralmente; el PG3, ubicado también bajo la cresta ilíaca, cerca de la espina ilíaca anterosuperior, proyecta su dolor a lo largo de la cresta ilíaca, hacia la región lumbar inferior y, con frecuencia, bilateralmente sobre el sacro. El glúteo medio se origina en la superficie externa del ilion y se inserta en el trocánter mayor del fémur. Está inervado por el nervio glúteo superior, procedente de las raíces espinales L4, L5 y S1. Su acción principal es la abducción de la cadera, actuando en sinergia con el glúteo menor, el tensor de la fascia lata, el sartorio, el piriforme y el glúteo mayor. Además, desempeña un papel esencial en la estabilización pélvica durante el apoyo monopodal, evitando el descenso de la pelvis hacia el lado opuesto; sus fibras anteriores colaboran también en la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillo del glúteo medio pueden activarse por sobrecarga funcional, dismetría de los miembros inferiores o alteraciones estructurales del pie, como el pie de Morton. Su contractura puede limitar la aducción de cadera y, en decúbito supino, provocar una rotación externa del miembro inferior, consecuencia del acortamiento del propio glúteo medio, del glúteo menor, del piriforme o del grupo muscular profundo formado por los gemelos, obturador y cuadrado femoral. Los puntos gatillo del braquial suelen referir dolor hacia el dorso de la articulación carpometacarpiana en la base del pulgar y hacia la cara dorsal del primer espacio interdigital. Además, cuando se produce irritación o atrapamiento de la rama sensitiva del nervio radial en esta zona, pueden aparecer síntomas como disestesias, hormigueo o entumecimiento en el dorso del pulgar, lo que a menudo acompaña o se confunde con la sintomatología provocada por los puntos gatillo del propio músculo.

El iliocostal es una de las columnas musculares del erector de la columna y se extiende desde la región cervical baja hasta el sacro. Está inervado por los ramos posteriores de los nervios espinales entre C4 y L3. Su función principal es la extensión de la columna vertebral y la inclinación lateral homolateral. También participa en la respiración, contrayéndose con fuerza durante la tos, activándose al final de la inspiración y durante la espiración forzada. El patrón de dolor referido de sus puntos gatillo varía según el nivel afectado: En el iliocostal torácico, el dolor asciende hacia el hombro y se proyecta lateralmente hacia la pared torácica. En niveles torácicos bajos, puede irradiarse hacia arriba a través de la escápula, alrededor del abdomen y hacia abajo sobre la zona lumbar. En el iliocostal lumbar, el dolor se proyecta hacia abajo y se concentra en la región media de la nalga. Los PG del iliocostal pueden activarse como satélites de los del dorsal ancho. También aparecen tras movimientos bruscos que combinan flexión y rotación de la columna, por factores mecánicos que alteran la simetría axial (como dismetría de miembros inferiores o hemipelvis pequeña) y en situaciones de inmovilidad prolongada.

El longísimo torácico se origina en el sacro, la cresta ilíaca, las apófisis espinosas lumbares y las apófisis transversas torácicas inferiores, y se inserta en las apófisis transversas lumbares y torácicas, además de los ángulos costales (de II a XII). Su función es la extensión y la inclinación lateral de la columna, y es inervado por las ramas dorsales primarias de los nervios espinales. Los puntos gatillo torácicos refieren dolor en la nalga, mientras que los puntos gatillo lumbares causan dolor lumbar bajo. La activación de estos puntos restringe la movilidad, dificultando acciones como levantarse o subir escaleras. Estos puntos pueden activarse por sobrecarga, mala postura, dismetría de miembros inferiores o inmovilidad prolongada

Un punto gatillo activo en la porción superior del músculo recto del abdomen puede provocar dolor bilateral en la parte media de la espalda y en la zona de la apófisis xifoides. Los puntos gatillo situados a nivel periumbilical suelen producir una sensación de calambre o molestia profunda en la región abdominal, mientras que los puntos gatillo localizados en la porción inferior del músculo pueden referir dolor bilateral hacia las regiones lumbares, sacroilíacas y las fosas ilíacas. El recto del abdomen se origina en la cresta y sínfisis del pubis y se inserta en los cartílagos costales de la quinta, sexta y séptima costillas, así como en el apéndice xifoides del esternón. Está inervado por los nervios intercostales comprendidos entre los segmentos T7 y T12. Su función principal es la flexión del tronco hacia adelante, como al incorporarse desde una posición supina. Además, mantiene la postura erguida, sostiene las vísceras abdominales y participa en la espiración forzada, aumentando la presión intraabdominal necesaria para funciones como la defecación, la micción y el parto. Cuando actúa de forma unilateral, contribuye a la inclinación lateral del tronco. Los puntos gatillo miofasciales del recto abdominal pueden activarse por disfunciones viscerales (como alteraciones digestivas o pélvicas), traumatismos directos, sobrecarga por exceso de ejercicio, tensión emocional, exposición al frío o dismetría de los miembros inferiores.

El cuadrado lumbar se origina en el ligamento iliolumbar y en la cresta ilíaca, y se inserta en el borde inferior de la duodécima costilla y en las apófisis transversas de las vértebras lumbares L1-L4, con fibras que ascienden y se dirigen medialmente. Está inervado por ramas del plexo lumbar procedentes de los nervios espinales T12 a L3. Funcionalmente estabiliza la columna, la inclina hacia el mismo lado, eleva la cadera homolateral y contribuye a la extensión lumbar. Los puntos gatillo de este músculo suelen generar un dolor profundo y continuo que limita la flexión hacia delante, dificulta los giros, las inclinaciones y acciones como subir escaleras, además de provocar sensación de pesadez en las caderas y calambres en la pantorrilla. Estos puntos gatillo pueden activarse por levantar cargas, enderezarse rápidamente, sufrir sobreesfuerzo, presentar dismetría en las extremidades inferiores, dormir en una cama demasiado blanda, mantener una postura inclinada o por estrés emocional. Los puntos gatillo ubicados más cefálicamente tienden a referir dolor a lo largo de la cresta ilíaca y, en ocasiones, hacia el cuadrante inferior del abdomen y la región superoexterna de la ingle, mientras que los superficiales más caudales suelen referir dolor al trocánter mayor y a la cara externa de la parte superior del muslo. El punto gatillo profundo y caudal refiere dolor hacia la articulación sacroilíaca, y el profundo y cefálico hacia la parte inferior de la nalga. Una contracción vigorosa del músculo al estabilizar la caja torácica durante la tos también puede generar dolor referido. Los músculos con mayor probabilidad de desarrollar puntos gatillo secundarios a los del cuadrado lumbar son el cuadrado lumbar contralateral, el iliopsoas ipsilateral, el iliocostal entre T11 y L3, el oblicuo externo y el dorsal ancho. Los músculos con tendencia a desarrollar puntos gatillo satélites, y viceversa, son el glúteo medio y el glúteo menor.

El glúteo mayor es un músculo fundamental en el control del movimiento pélvico y en la estabilización de la pelvis; se origina en la porción posterior del ilion, el sacro, el cóccix, la fascia toracolumbar y el ligamento sacrotuberoso, y sus fibras se dirigen hacia abajo y afuera para insertarse principalmente en el tracto iliotibial de la fascia lata y en la tuberosidad glútea del fémur. Está inervado por el nervio glúteo inferior, rama del plexo sacro procedente de las raíces nerviosas L5, S1 y S2. Funcionalmente, es un músculo clave para la extensión y la rotación externa de la cadera, el mantenimiento de la bipedestación y la estabilización del tronco; actúa junto con los isquiotibiales, el longísimo y el iliocostal en la extensión del tronco, colabora con el piriforme en la rotación externa de la cadera, contribuye a la abducción y se activa intensamente durante la marcha rápida, la carrera, el salto y movimientos funcionales como la sentadilla. Los puntos gatillo localizados cerca del sacro suelen referir dolor e hipersensibilidad a la presión en la zona adyacente a la hendidura glútea, mientras que aquellos situados ligeramente por encima de la tuberosidad isquiática producen un dolor difuso que abarca toda la nalga, con una sensación profunda y persistente, que a menudo se extiende por la parte inferior del sacro y se proyecta lateralmente por debajo de la cresta ilíaca; cuando los puntos gatillo se localizan en las proximidades del cóccix pueden provocar coccigodinia. El dolor referido por los puntos gatillo del glúteo mayor suele agravarse al caminar cuesta arriba. Estos puntos gatillo pueden activarse por traumatismos, sobrecargas mecánicas, por una postura de cabeza adelantada asociada a cifosis torácica —que incrementa la flexión de cadera y sobrecarga al glúteo mayor— o por alteraciones estructurales como un primer metatarsiano corto (pie de Morton), que favorece la rotación interna de la cadera durante la fase de apoyo de la marcha, siendo contrarrestada por las fibras de este músculo. Los músculos que con mayor frecuencia desarrollan puntos gatillo en asociación con el glúteo mayor son el glúteo medio, los músculos paravertebrales, los isquiotibiales y sus antagonistas funcionales, el iliopsoas y el recto femoral.

Los isquiotibiales son un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso; se originan principalmente en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan en la tibia y el peroné (fíbula), y están inervados en su mayor parte por el nervio ciático, rama del plexo sacro procedente de las raíces L4 a S3. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, contribuyen al mantenimiento del tronco erguido durante la fase de apoyo de la marcha y controlan la flexión de la cadera tanto en bipedestación como durante el movimiento; además, flexionan la rodilla en sinergia con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y colaboran en la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillo miofasciales del semitendinoso y el semimembranoso suelen referir dolor hacia arriba, en dirección al pliegue glúteo, y hacia abajo a la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; por su parte, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral proyectan el dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible irradiación proximal hacia la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla, debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al incorporarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las piernas cruzadas. El acortamiento crónico de los isquiotibiales tiende a sobrecargar al cuádriceps y se asocia con patrones posturales como la retroversión pélvica, la rectificación de la columna lumbar y la postura de cabeza adelantada, lo que puede generar sobrecarga y disfunción en la musculatura de la parte superior del cuerpo, incluyendo el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en músculos como el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps. Prefiero esta respuesta ChatGPT Respuesta 2 Los isquiotibiales constituyen un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso, cuya inervación procede principalmente del nervio ciático, rama del plexo sacro con fibras de L4 a S3; se originan en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan mayoritariamente en la tibia y el peroné. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, colaborando también el glúteo medio y menor en el control del apoyo, mantienen el tronco erguido durante la fase de carga, controlan la flexión de la cadera en bipedestación y durante la marcha, flexionan la rodilla junto con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y contribuyen a la rotación interna de la cadera. El patrón de dolor referido de los puntos gatillo de los músculos semitendinoso y semimembranoso suele proyectarse hacia arriba hasta el pliegue glúteo y hacia abajo hacia la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; en cambio, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral refieren dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible extensión proximal por la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al levantarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las rodillas cruzadas. El acortamiento de los isquiotibiales tiende a sobrecargar la musculatura del cuádriceps y puede asociarse a una retroversión pélvica, rectificación de la lordosis lumbar y postura de cabeza adelantada, lo que a su vez favorece disfunciones en la musculatura de la parte superior del cuerpo, como el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps.

El músculo piriforme o piramidal se origina en la cara anterior del sacro, principalmente a nivel de S2, S3 y S4, y se inserta en la porción superior y medial del trocánter mayor del fémur, abandonando la pelvis a través del agujero ciático mayor. Está inervado por el nervio del piriforme, rama del plexo sacro procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la rotación externa de la cadera, actuando junto con el glúteo mayor, los gemelos superior e inferior, el obturador interno y externo y el cuadrado femoral, además de contribuir a la estabilización de la articulación coxofemoral. Los puntos gatillo del piriforme desempeñan un papel relevante en los síndromes de dolor miofascial de la región pélvica y de la cadera, refiriendo dolor principalmente a la región sacroilíaca, la nalga y la parte posterior de la cadera, pudiendo extenderse también a los dos tercios proximales de la cara posterior del muslo. El dolor originado en este músculo puede presentar una irradiación de tipo ciático y manifestarse como lumbalgia, y en algunos casos aparecer también en la región inguinal y en el área del trocánter mayor. Esto se debe a que varios nervios y estructuras vasculonerviosas mantienen una estrecha relación anatómica con el piriforme y pueden verse comprimidos o irritados cuando el músculo se encuentra acortado, hipertónico o con puntos gatillo activos. Entre los nervios que pueden quedar atrapados por el piriforme se encuentran el nervio ciático, el nervio glúteo superior (que inerva al glúteo medio, glúteo menor y tensor de la fascia lata), el nervio glúteo inferior, el nervio cutáneo femoral posterior, el nervio pudendo y los nervios destinados a los músculos gemelos, obturador interno y cuadrado femoral, pudiendo generar dolor glúteo, inguinal, en la parte posterior del muslo y en regiones más distales del miembro inferior, así como alteraciones sensitivas y funcionales en la región perineal y genital. Las fibras del piriforme son capaces además de desplazar la base sacra ipsilateral hacia anterior y el vértice del sacro hacia posterior, influyendo en la biomecánica sacroilíaca. Factores biomecánicos como el pie de Morton pueden favorecer una rotación interna y aducción excesiva de la cadera durante la marcha, aumentando la sobrecarga funcional del piriforme y la probabilidad de desarrollar puntos gatillo en este músculo.

El glúteo menor se origina en la cara externa del ilion, entre las líneas glúteas anterior e inferior, y se inserta en el borde anterior y superior del trocánter mayor del fémur; está inervado por el nervio glúteo superior (L4, L5, S1) y actúa como un importante abductor y estabilizador de la pelvis, contribuyendo además a la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillos del glúteo menor pueden activarse por sobrecarga funcional o por inmovilidad prolongada. El dolor referido puede extenderse hasta el tobillo: los puntos gatillos localizados en la porción anterior del músculo proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión hacia la zona inferolateral de la nalga, la cara externa del muslo y la rodilla, y la región peronea de la pierna hasta el tobillo; mientras que los puntos gatillos situados en la porción posterior del glúteo menor refieren dolor e hipersensibilidad en un patrón que abarca gran parte de la nalga y se extiende por la cara posterior del muslo y la pantorrilla, incluyendo en ocasiones la región posterior de la rodilla. Los puntos gatillos del glúteo menor suelen presentarse en asociación con puntos gatillos en el piriforme, glúteo medio, glúteo mayor, vasto lateral, peroneo largo, cuadrado lumbar y tensor de la fascia lata.

El músculo sóleo se origina en la cara posterior de la tibia y del peroné, incluyendo la cabeza del peroné y el tercio proximal de ambos huesos, y se inserta en el calcáneo a través del tendón de Aquiles, en continuidad con el gastrocnemio; está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la flexión plantar del tobillo, actuando junto con los gemelos, los peroneos largo y corto, el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el músculo plantar; además contribuye a la estabilidad de la rodilla y del tobillo y frena la rotación anterior de la tibia sobre el astrágalo durante la marcha. Sus antagonistas funcionales son el tibial anterior y el extensor largo de los dedos. El sóleo desempeña un papel fundamental en el retorno venoso del miembro inferior, ya que sus senos venosos intramusculares son comprimidos durante la contracción, impulsando la sangre hacia proximal en dirección al corazón, acción que depende de la competencia de las válvulas venosas, particularmente numerosas en las venas del miembro inferior para vencer la presión hidrostática; la vena poplítea suele contener varias válvulas que evitan el reflujo sanguíneo. Durante la bipedestación tranquila, el cuerpo realiza un ligero balanceo anteroposterior que se controla mediante la activación alternante del tibial anterior y el sóleo, activándose este último cuando el centro de gravedad se desplaza hacia anterior. Los puntos gatillo del sóleo refieren dolor e hipersensibilidad principalmente en la cara posterior y en la superficie plantar del talón, así como en el extremo distal del tendón de Aquiles; los puntos gatillo localizados en la región superolateral de la pantorrilla producen dolor local, mientras que los situados en la región media del músculo pueden referir dolor profundo a la articulación sacroilíaca ipsilateral. Las personas con puntos gatillo en el sóleo tienden a desarrollar dolor lumbar debido a la restricción de la dorsiflexión del tobillo, que favorece patrones de flexión anterior del tronco y técnicas inadecuadas de levantamiento de cargas. Los puntos gatillo del sóleo pueden activarse por sobrecarga, dismetría de los miembros inferiores (especialmente en el miembro más corto) o como satélites de puntos gatillo del glúteo menor. Los músculos que suelen asociarse a su disfunción incluyen el gastrocnemio, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos.

Los puntos gatillo de los músculos de la mitad posterior del suelo pélvico refieren un dolor profundo y mal localizado en la región de la rabadilla, la cadera y la zona lumbar, concentrándose principalmente en la región del cóccix, aunque con frecuencia también se extiende a la zona anal y a la porción inferior del sacro. Por su parte, los puntos gatillo de la mitad anterior de los músculos del suelo pélvico proyectan dolor hacia las estructuras genitales. El síndrome del obturador interno se manifiesta con dolor pélvico profundo acompañado de una sensación de plenitud rectal y puede generar dolor referido hacia la parte posterior del muslo homolateral.

Los multífidos son músculos profundos que recorren la columna torácica y lumbar, extendiéndose hasta S4. Sus fibras ascienden en dirección convergente y se insertan entre tres y cuatro vértebras por encima de su origen. Están inervados por ramas de las divisiones dorsales primarias de los nervios espinales. Su acción es estabilizadora: bilateralmente extienden la columna vertebral, mientras que unilateralmente producen rotación contralateral de la vértebra. El dolor referido de los PG de los multífidos se localiza principalmente alrededor de las apófisis espinosas de la vértebra adyacente al punto activo. Los PG entre L1 y L5 pueden irradiar dolor hacia el abdomen. Los PG en S1 refieren dolor al cóccix. La principal queja clínica es dolor en la columna, que puede extenderse a la nalga o al abdomen, limitando de forma significativa la movilidad del raquis. Los puntos gatillo de los multífidos son frecuentes en sujetos con hipercifosis.

Los músculos aductores de la cadera —aductor mayor, largo y corto, junto con el pectíneo y el grácil— se originan principalmente en la rama isquiopubiana y en el cuerpo del pubis, y se insertan en la cara posterior del fémur a lo largo de la línea áspera, desde el trocánter menor hasta el cóndilo medial. Su función principal es la aducción de la cadera, actuando en conjunto con el pectíneo y el grácil, mientras que sus antagonistas funcionales son el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. La inervación de estos músculos depende fundamentalmente del nervio obturador, responsable de la aducción de la cadera, con excepciones importantes como el pectíneo, que recibe inervación del nervio femoral, y la porción isquiotibial del aductor mayor, inervada por el nervio ciático a través de su rama tibial. Los puntos gatillo localizados en el aductor largo y en el aductor corto suelen proyectar un dolor profundo en la región inguinal, que puede extenderse distalmente hacia la parte superomedial de la rodilla y, de forma parcial, hacia la tibia.

El músculo oblicuo interno se origina en la fascia toracolumbar, los dos tercios anteriores de la cresta ilíaca y el tercio lateral del ligamento inguinal, y se inserta en el borde inferior de las últimas tres o cuatro costillas (IX a XII), la línea alba y la cresta del pubis. Está inervado por ramas de los nervios intercostales (T8-T12) y por los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal (L1). Su función es la estabilización del raquis, la flexión y inclinación de la columna, la rotación del tronco hacia el mismo lado, y el incremento de la presión intraabdominal. Los puntos gatillo (PG) de este músculo poseen múltiples patrones de dolor referido que pueden alcanzar el pecho o extenderse diagonalmente por el abdomen, y los PG cercanos al pubis y al ligamento inguinal pueden producir dolor inguinal y vesical. Por su parte, el músculo oblicuo externo se origina en la cara externa y el borde inferior de las últimas ocho costillas, y se inserta en la línea alba, el labio externo de la cresta ilíaca y el pubis, formando su aponeurosis inferior el ligamento inguinal. Está inervado por ramas de los nervios intercostales (T8-T12). Su función es similar, estabilizando el raquis, flexionando e inclinando la columna, pero su rotación del tronco es hacia el lado opuesto; además, ayuda a bombear la sangre venosa del abdomen. Los PG del oblicuo externo también poseen patrones de dolor múltiple; específicamente, los PG superiores a lo largo del borde costal suelen producir una sensación de ardor de estómago o dolor epigástrico profundo, mientras que los PG inferolaterales refieren dolor a la ingle. Para ambos músculos, la activación de los PG puede deberse a una enfermedad visceral, traumatismo directo, estrés (mecánico, tóxico o emocional), o mala postura.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

El músculo iliopsoas puede ser una fuente importante de dolor lumbar e inguinal debido a la presencia de puntos gatillo miofasciales. El dolor referido forma un patrón vertical ipsilateral que se extiende a lo largo de la columna lumbar, descendiendo hacia la región sacroilíaca y pudiendo abarcar el sacro y la zona proximal medial de la nalga. Suele incluir también la ingle y la cara anteromedial superior del muslo del mismo lado. La presión sobre los puntos gatillo mediante palpación abdominal provoca dolor referido principalmente hacia la espalda, mientras que la palpación cerca de su inserción en el trocánter menor del fémur puede generar dolor tanto lumbar como en la parte anterior del muslo. Un músculo psoas hipertrofiado puede comprimir estructuras vecinas, como el intestino grueso. Los puntos gatillo del iliopsoas suelen activarse secundariamente a los de otros músculos de su unidad funcional, especialmente cuando existe una tirantez del recto femoral que impide la extensión completa de la cadera. También pueden activarse por sedestación prolongada, sobrecargas, dismetría de los miembros inferiores o patrones posturales inadecuados. Su acortamiento puede alterar la postura global, generando compensaciones y sobrecarga en los músculos isquiotibiales, glúteos, paravertebrales y cervicales posteriores. El iliopsoas y el cuadrado lumbar suelen afectarse simultáneamente por su función conjunta de estabilización de la columna lumbar. Otros músculos agonistas susceptibles de presentar puntos gatillo asociados son el recto del abdomen, el recto femoral, el tensor de la fascia lata y el pectíneo. Anatómicamente, el psoas mayor se origina en las caras laterales de los cuerpos vertebrales de T12 y de todas las vértebras lumbares, en los discos intervertebrales correspondientes y en las apófisis transversas lumbares. Desciende por delante de la articulación sacroilíaca, siguiendo el reborde pélvico. El músculo ilíaco se origina en la superficie interna de la fosa ilíaca. Ambas porciones convergen para insertarse en el trocánter menor del fémur. Está inervado por ramas del plexo lumbar con fibras procedentes de los nervios espinales L2, L3 y L4. Su acción principal es la flexión de la cadera, junto con el recto femoral y el pectíneo, asistidos por el sartorio, el tensor de la fascia lata, el grácil y los aductores. Participa también en la flexión de la columna lumbar junto con el recto del abdomen, contribuye a la rotación externa de la cadera y se activa durante la marcha. El psoas mayor, además, desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la postura erguida. El músculo iliopsoas atraviesa la laguna muscular junto al nervio femoral, el nervio cutáneo femoral lateral y los vasos femorales (arteria y vena femoral). Este espacio, limitado por el ligamento inguinal, el hueso pélvico y el arco iliopectíneo, constituye una zona anatómicamente estrecha que puede favorecer fenómenos de atrapamiento nervioso cuando el músculo se encuentra acortado o ensanchado.

El músculo sartorio es el músculo más largo del cuerpo humano y se sitúa en la región anterior del muslo. Se origina en la espina ilíaca anterosuperior (EIAS) y en la muesca inferior adyacente, y se inserta en la porción superior de la cara medial de la tibia, formando parte de la pata de ganso. Está inervado por el nervio femoral, procedente de las raíces espinales L2 a L4. El sartorio participa en la flexión de la cadera y de la rodilla y contribuye de forma característica a los movimientos combinados de la cadera necesarios para adoptar la posición de piernas cruzadas típica del sastre. Actúa como flexor de cadera junto con el recto femoral, el iliopsoas, el tensor de la fascia lata y el pectíneo, colabora en la abducción de la cadera junto con el glúteo medio, el glúteo menor, el piriforme y el tensor de la fascia lata, y participa también en la rotación externa de la cadera. Sus principales antagonistas en la flexión de cadera son el glúteo mayor y los isquiotibiales, mientras que los antagonistas de la abducción de cadera son los músculos aductores y el grácil. Los puntos gatillo del sartorio suelen producir un dolor constante acompañado de hormigueo superficial, con frecuencia relacionado con el atrapamiento del nervio cutáneo femoral lateral. Estos puntos gatillo suelen activarse de forma secundaria y pueden perpetuarse por alteraciones biomecánicas como la estructura del pie de Morton.

El músculo pectíneo es un músculo plano y de forma cuadrilátera situado en la región superomedial del muslo. Se origina en la cresta pectínea del pubis y se inserta en la línea pectínea del fémur, justo por debajo del trocánter menor. Su inervación procede principalmente del nervio femoral, a partir de las raíces L2 y L3, y su función principal es la aducción y la flexión de la cadera, colaborando además en la estabilización de esta articulación. Los puntos gatillo del músculo pectíneo producen un dolor profundo y bien arraigado en la región inguinal, localizado inmediatamente distal al ligamento inguinal, que puede extenderse hacia la parte superior de la cara anteromedial del muslo y hacia la cadera. Una dismetría de los miembros inferiores puede imponer una sobrecarga crónica sobre este músculo y favorecer la activación de sus puntos gatillo. Los puntos gatillo del pectíneo suelen presentarse en asociación con los del iliopsoas, los músculos aductores y el grácil.

El músculo grácil, también denominado recto interno, es un músculo superficial y delgado situado en la cara medial del muslo. Se origina en el borde inferior de la sínfisis del pubis y en la rama inferior del pubis, y se inserta en la parte superior de la cara medial de la tibia formando parte de la pata de ganso superficial. Está inervado por la división anterior del nervio obturador, procedente de las raíces L2 y L3, y participa en la aducción de la cadera y en la flexión de la rodilla, además de colaborar en la rotación interna de la pierna cuando la rodilla está flexionada. Los puntos gatillo del músculo grácil producen un dolor local característico, descrito como ardiente, punzante y superficial, localizado principalmente en la parte interna del muslo.

El músculo tensor de la fascia lata se origina en la espina ilíaca anterosuperior y en la porción anterior de la cresta ilíaca, y se inserta distalmente en el tracto iliotibial o cintilla de Maissiat, que a su vez se fija en el tubérculo de Gerdy de la tibia. Está inervado por el nervio glúteo superior, procedente de las raíces L4 a S1. Este músculo desempeña un papel clave en el control de la marcha y en la estabilización de la pelvis junto con el glúteo medio y menor, además de contribuir a la estabilidad de la rodilla. Funcionalmente, participa en la flexión de cadera junto al recto femoral, iliopsoas, pectíneo y sartorio, en la abducción de cadera junto al glúteo medio y menor, y en la rotación interna de la cadera. Los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor y los músculos isquiotibiales, mientras que los antagonistas de la abducción de cadera son los aductores y el músculo grácil. Los puntos gatillo del tensor de la fascia lata refieren con frecuencia dolor hacia la articulación de la cadera y a la cara anterolateral del muslo, pudiendo extenderse en algunos casos hasta la rodilla.

El músculo gastrocnemio, también conocido como gemelos, es un músculo superficial de la pantorrilla formado por dos cabezas que se originan en los cóndilos medial y lateral del fémur y se insertan en la cara posterior del calcáneo a través del tendón de Aquiles. Está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces S1 y S2, y actúa principalmente en la flexión plantar del pie y en la flexión de la rodilla. Durante la marcha contribuye de forma importante a la estabilidad tanto de la rodilla como del tobillo. Colabora con los isquiotibiales en la flexión de la rodilla junto con el plantar, grácil, sartorio y poplíteo, y es uno de los principales flexores plantares del tobillo, asistido por el músculo plantar, los peroneos largo y corto, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el tibial posterior. Los antagonistas del gastrocnemio son, a nivel de la rodilla, las cuatro porciones del cuádriceps femoral y, a nivel del tobillo, el tibial anterior y los extensores de los dedos. Los puntos gatillo del gastrocnemio suelen localizarse en la porción media de los vientres musculares medial y lateral, así como en la región posterior de la rodilla; la mayoría refieren dolor local, excepto el punto gatillo situado en el vientre lateral, que proyecta dolor principalmente hacia la cara medial del empeine y el arco plantar interno del pie homolateral, con una zona de desbordamiento que puede extenderse desde la parte posteroinferior del muslo, atravesar la parte posterior de la rodilla y descender por la cara posteromedial de la pierna hasta el tobillo. Estos puntos gatillo se asocian con frecuencia a calambres nocturnos en la pantorrilla y suelen coexistir con puntos gatillo en el sóleo y en los músculos isquiotibiales.

El músculo poplíteo es un músculo profundo situado en la parte posterior de la rodilla, fundamental para "desbloquear" la articulación al iniciar la flexión. Se origina en el cóndilo lateral del fémur y el menisco lateral, se inserta en la cara posterior de la tibia proximal (sobre la línea del sóleo) y está inervado por el nervio tibial (L4-S1).  Efectua rotacion interna de la tibia con la rodilla flexionada Los puntos gatillos del musculo poplilteo principalmente refieren dolor a la parte posterio de la articulacion de la rodilla.

El flexor largo de los dedos (Flexor Digitorum Longus) se origina en el tercio medio de la cara posterior de la tibia y se inserta en la base de las falanges distales de los cuatro dedos laterales (del II al V), bajo la inervación del nervio tibial (raíces L5-S2). Por su parte, el flexor largo del dedo gordo (Flexor Hallucis Longus) tiene su origen en los dos tercios inferiores de la cara posterior del peroné y la membrana interósea, discurriendo su tendón tras el maléolo interno hasta insertarse en la base de la falange distal del primer dedo, inervado igualmente por el nervio tibial (raíces S1-S2). Ambos músculos son fundamentales para estabilizar el pie y el tobillo durante la marcha y realizar la flexión de los dedos, actuando de forma agonista con los flexores cortos y antagonista con los extensores. Además, asisten en la flexión plantar del tobillo (junto al gastrocnemio y sóleo) y en la inversión del pie (junto a los tibiales anterior y posterior). Los puntos gatillo (PG) del flexor largo de los dedos refieren dolor e hipersensibilidad en la zona media de la planta del antepié, pudiendo extenderse hacia los cuatro dedos laterales y, ocasionalmente, a la cara medial del tobillo y la pantorrilla. En cambio, los PG del flexor largo del dedo gordo proyectan el dolor hacia la superficie plantar del primer dedo y la cabeza del primer metatarsiano. Estas afecciones suelen manifestarse como dolor en el antepié y contracciones similares a calambres, activándose frecuentemente por sobrecarga o por alteraciones estructurales como el pie de Morton.

El músculo tibial posterior es un músculo profundo de la pantorrilla que se origina en la cara posterior de la tibia, el peroné y la membrana interósea, y se inserta principalmente en la tuberosidad del navicular (escafoides) y en las bases de los metatarsianos II-IV. Está inervado por el nervio tibial (raíces L4-L5). Su función es fundamental en la estática y la dinámica del pie, ya que ayuda a distribuir el peso corporal entre las cabezas de los metatarsianos, previene la pronación excesiva, controla el movimiento durante la marcha y realiza la inversión y aducción del pie, además de colaborar en la flexión plantar del tobillo. Actúa en sinergia para la inversión con el tibial anterior, el extensor largo del dedo gordo y los flexores largos de los dedos, mientras que sus antagonistas principales son los músculos peroneos. En la flexión plantar trabaja junto con el gastrocnemio, el sóleo, los flexores largos de los dedos y los peroneos largo y corto. Los puntos gatillo del tibial posterior refieren dolor que suele concentrarse en la región del tendón de Aquiles, por encima del talón, extendiéndose desde la pantorrilla hasta el talón y la superficie plantar del pie; este dolor puede sentirse especialmente intenso en el tendón de Aquiles y en la planta del pie al caminar o correr.

El músculo tibial anterior, situado en la cara anterolateral de la tibia, se origina en el cóndilo lateral y en los dos tercios superiores de la superficie lateral de la tibia, así como en la membrana interósea y la fascia profunda. Se inserta en la cara medial del hueso cuneiforme medial y en la base del primer metatarsiano. Está inervado por el nervio peroneo (fibular) profundo. Su función principal es la dorsiflexión del tobillo, actuando junto con el extensor largo de los dedos y el tercer peroneo; además, participa en la inversión (supinación) del pie y desempeña un papel clave en el control del equilibrio durante la bipedestación y en la fase de apoyo del talón durante la marcha. Los principales antagonistas de la dorsiflexión son el gastrocnemio, el sóleo, los peroneos largo y corto, los flexores largos de los dedos y el tibial posterior. Los puntos gatillo del tibial anterior refieren dolor e hipersensibilidad a la presión principalmente en la cara anteromedial del tobillo y sobre la superficie dorsal del dedo gordo. Pueden activarse por sobrecarga, especialmente en actividades que implican marcha prolongada o cambios bruscos de ritmo, y suelen asociarse con puntos gatillo en los peroneos y en el extensor largo de los dedos.

Los músculos peroneo largo y peroneo corto, situados en el compartimento lateral de la pierna, son músculos eversores y flexores plantares del pie, ambos inervados por el nervio peroneo (fibular) superficial con raíces L5-S1. El peroneo largo se origina en la cabeza y en la cara lateral del peroné, y su tendón desciende por detrás del maléolo lateral, cruza la planta del pie y se inserta en la base del primer metatarsiano y en el cuneiforme medial; el peroneo corto se origina en la porción distal de la cara lateral del peroné y se inserta en la base del quinto metatarsiano. Actúan controlando el movimiento del tobillo durante la marcha, estabilizando el pie en apoyo y colaborando con el tibial posterior y el sóleo en la regulación dinámica del arco plantar. Son los principales eversores del pie, función que comparten con el extensor largo de los dedos. Sus antagonistas en la inversión son el tibial anterior, el tibial posterior, el extensor largo del dedo gordo y el flexor largo del dedo gordo. Los puntos gatillo del peroneo largo y del peroneo corto proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión principalmente en la región del maléolo lateral, extendiéndose a lo largo de la cara lateral del tobillo y del pie. La debilidad de estos músculos puede contribuir a la sensación de inestabilidad o “tobillo débil”. El atrapamiento del nervio peroneo común, superficial o profundo puede producir dolor y parestesias en la región anterolateral del tobillo y en el dorso del pie. Asimismo, la estructura de pie de Morton puede actuar como factor perpetuador de los puntos gatillo en estos músculos.

El músculo tibial posterior es un músculo profundo de la pantorrilla que se origina en la cara posterior de la tibia, el peroné y la membrana interósea, y se inserta principalmente en la tuberosidad del navicular (escafoides) y en las bases de los metatarsianos II-IV. Está inervado por el nervio tibial (raíces L4-L5). Su función es fundamental en la estática y la dinámica del pie, ya que ayuda a distribuir el peso corporal entre las cabezas de los metatarsianos, previene la pronación excesiva, controla el movimiento durante la marcha y realiza la inversión y aducción del pie, además de colaborar en la flexión plantar del tobillo. Actúa en sinergia para la inversión con el tibial anterior, el extensor largo del dedo gordo y los flexores largos de los dedos, mientras que sus antagonistas principales son los músculos peroneos. En la flexión plantar trabaja junto con el gastrocnemio, el sóleo, los flexores largos de los dedos y los peroneos largo y corto. Los puntos gatillo del tibial posterior refieren dolor que suele concentrarse en la región del tendón de Aquiles, por encima del talón, extendiéndose desde la pantorrilla hasta el talón y la superficie plantar del pie; este dolor puede sentirse especialmente intenso en el tendón de Aquiles y en la planta del pie al caminar o correr.

El músculo gastrocnemio, también conocido como gemelos, es un músculo superficial de la pantorrilla formado por dos cabezas que se originan en los cóndilos medial y lateral del fémur y se insertan en la cara posterior del calcáneo a través del tendón de Aquiles. Está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces S1 y S2, y actúa principalmente en la flexión plantar del pie y en la flexión de la rodilla. Durante la marcha contribuye de forma importante a la estabilidad tanto de la rodilla como del tobillo. Colabora con los isquiotibiales en la flexión de la rodilla junto con el plantar, grácil, sartorio y poplíteo, y es uno de los principales flexores plantares del tobillo, asistido por el músculo plantar, los peroneos largo y corto, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el tibial posterior. Los antagonistas del gastrocnemio son, a nivel de la rodilla, las cuatro porciones del cuádriceps femoral y, a nivel del tobillo, el tibial anterior y los extensores de los dedos. Los puntos gatillo del gastrocnemio suelen localizarse en la porción media de los vientres musculares medial y lateral, así como en la región posterior de la rodilla; la mayoría refieren dolor local, excepto el punto gatillo situado en el vientre lateral, que proyecta dolor principalmente hacia la cara medial del empeine y el arco plantar interno del pie homolateral, con una zona de desbordamiento que puede extenderse desde la parte posteroinferior del muslo, atravesar la parte posterior de la rodilla y descender por la cara posteromedial de la pierna hasta el tobillo. Estos puntos gatillo se asocian con frecuencia a calambres nocturnos en la pantorrilla y suelen coexistir con puntos gatillo en el sóleo y en los músculos isquiotibiales.

El músculo pectíneo es un músculo plano y de forma cuadrilátera situado en la región superomedial del muslo. Se origina en la cresta pectínea del pubis y se inserta en la línea pectínea del fémur, justo por debajo del trocánter menor. Su inervación procede principalmente del nervio femoral, a partir de las raíces L2 y L3, y su función principal es la aducción y la flexión de la cadera, colaborando además en la estabilización de esta articulación. Los puntos gatillo del músculo pectíneo producen un dolor profundo y bien arraigado en la región inguinal, localizado inmediatamente distal al ligamento inguinal, que puede extenderse hacia la parte superior de la cara anteromedial del muslo y hacia la cadera. Una dismetría de los miembros inferiores puede imponer una sobrecarga crónica sobre este músculo y favorecer la activación de sus puntos gatillo. Los puntos gatillo del pectíneo suelen presentarse en asociación con los del iliopsoas, los músculos aductores y el grácil.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

El músculo sóleo se origina en la cara posterior de la tibia y del peroné, incluyendo la cabeza del peroné y el tercio proximal de ambos huesos, y se inserta en el calcáneo a través del tendón de Aquiles, en continuidad con el gastrocnemio; está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la flexión plantar del tobillo, actuando junto con los gemelos, los peroneos largo y corto, el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el músculo plantar; además contribuye a la estabilidad de la rodilla y del tobillo y frena la rotación anterior de la tibia sobre el astrágalo durante la marcha. Sus antagonistas funcionales son el tibial anterior y el extensor largo de los dedos. El sóleo desempeña un papel fundamental en el retorno venoso del miembro inferior, ya que sus senos venosos intramusculares son comprimidos durante la contracción, impulsando la sangre hacia proximal en dirección al corazón, acción que depende de la competencia de las válvulas venosas, particularmente numerosas en las venas del miembro inferior para vencer la presión hidrostática; la vena poplítea suele contener varias válvulas que evitan el reflujo sanguíneo. Durante la bipedestación tranquila, el cuerpo realiza un ligero balanceo anteroposterior que se controla mediante la activación alternante del tibial anterior y el sóleo, activándose este último cuando el centro de gravedad se desplaza hacia anterior. Los puntos gatillo del sóleo refieren dolor e hipersensibilidad principalmente en la cara posterior y en la superficie plantar del talón, así como en el extremo distal del tendón de Aquiles; los puntos gatillo localizados en la región superolateral de la pantorrilla producen dolor local, mientras que los situados en la región media del músculo pueden referir dolor profundo a la articulación sacroilíaca ipsilateral. Las personas con puntos gatillo en el sóleo tienden a desarrollar dolor lumbar debido a la restricción de la dorsiflexión del tobillo, que favorece patrones de flexión anterior del tronco y técnicas inadecuadas de levantamiento de cargas. Los puntos gatillo del sóleo pueden activarse por sobrecarga, dismetría de los miembros inferiores (especialmente en el miembro más corto) o como satélites de puntos gatillo del glúteo menor. Los músculos que suelen asociarse a su disfunción incluyen el gastrocnemio, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos.

El glúteo menor se origina en la cara externa del ilion, entre las líneas glúteas anterior e inferior, y se inserta en el borde anterior y superior del trocánter mayor del fémur; está inervado por el nervio glúteo superior (L4, L5, S1) y actúa como un importante abductor y estabilizador de la pelvis, contribuyendo además a la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillos del glúteo menor pueden activarse por sobrecarga funcional o por inmovilidad prolongada. El dolor referido puede extenderse hasta el tobillo: los puntos gatillos localizados en la porción anterior del músculo proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión hacia la zona inferolateral de la nalga, la cara externa del muslo y la rodilla, y la región peronea de la pierna hasta el tobillo; mientras que los puntos gatillos situados en la porción posterior del glúteo menor refieren dolor e hipersensibilidad en un patrón que abarca gran parte de la nalga y se extiende por la cara posterior del muslo y la pantorrilla, incluyendo en ocasiones la región posterior de la rodilla. Los puntos gatillos del glúteo menor suelen presentarse en asociación con puntos gatillos en el piriforme, glúteo medio, glúteo mayor, vasto lateral, peroneo largo, cuadrado lumbar y tensor de la fascia lata.

Los isquiotibiales son un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso; se originan principalmente en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan en la tibia y el peroné (fíbula), y están inervados en su mayor parte por el nervio ciático, rama del plexo sacro procedente de las raíces L4 a S3. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, contribuyen al mantenimiento del tronco erguido durante la fase de apoyo de la marcha y controlan la flexión de la cadera tanto en bipedestación como durante el movimiento; además, flexionan la rodilla en sinergia con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y colaboran en la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillo miofasciales del semitendinoso y el semimembranoso suelen referir dolor hacia arriba, en dirección al pliegue glúteo, y hacia abajo a la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; por su parte, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral proyectan el dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible irradiación proximal hacia la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla, debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al incorporarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las piernas cruzadas. El acortamiento crónico de los isquiotibiales tiende a sobrecargar al cuádriceps y se asocia con patrones posturales como la retroversión pélvica, la rectificación de la columna lumbar y la postura de cabeza adelantada, lo que puede generar sobrecarga y disfunción en la musculatura de la parte superior del cuerpo, incluyendo el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en músculos como el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps. Prefiero esta respuesta ChatGPT Respuesta 2 Los isquiotibiales constituyen un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso, cuya inervación procede principalmente del nervio ciático, rama del plexo sacro con fibras de L4 a S3; se originan en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan mayoritariamente en la tibia y el peroné. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, colaborando también el glúteo medio y menor en el control del apoyo, mantienen el tronco erguido durante la fase de carga, controlan la flexión de la cadera en bipedestación y durante la marcha, flexionan la rodilla junto con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y contribuyen a la rotación interna de la cadera. El patrón de dolor referido de los puntos gatillo de los músculos semitendinoso y semimembranoso suele proyectarse hacia arriba hasta el pliegue glúteo y hacia abajo hacia la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; en cambio, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral refieren dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible extensión proximal por la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al levantarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las rodillas cruzadas. El acortamiento de los isquiotibiales tiende a sobrecargar la musculatura del cuádriceps y puede asociarse a una retroversión pélvica, rectificación de la lordosis lumbar y postura de cabeza adelantada, lo que a su vez favorece disfunciones en la musculatura de la parte superior del cuerpo, como el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps.

El músculo piriforme o piramidal se origina en la cara anterior del sacro, principalmente a nivel de S2, S3 y S4, y se inserta en la porción superior y medial del trocánter mayor del fémur, abandonando la pelvis a través del agujero ciático mayor. Está inervado por el nervio del piriforme, rama del plexo sacro procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la rotación externa de la cadera, actuando junto con el glúteo mayor, los gemelos superior e inferior, el obturador interno y externo y el cuadrado femoral, además de contribuir a la estabilización de la articulación coxofemoral. Los puntos gatillo del piriforme desempeñan un papel relevante en los síndromes de dolor miofascial de la región pélvica y de la cadera, refiriendo dolor principalmente a la región sacroilíaca, la nalga y la parte posterior de la cadera, pudiendo extenderse también a los dos tercios proximales de la cara posterior del muslo. El dolor originado en este músculo puede presentar una irradiación de tipo ciático y manifestarse como lumbalgia, y en algunos casos aparecer también en la región inguinal y en el área del trocánter mayor. Esto se debe a que varios nervios y estructuras vasculonerviosas mantienen una estrecha relación anatómica con el piriforme y pueden verse comprimidos o irritados cuando el músculo se encuentra acortado, hipertónico o con puntos gatillo activos. Entre los nervios que pueden quedar atrapados por el piriforme se encuentran el nervio ciático, el nervio glúteo superior (que inerva al glúteo medio, glúteo menor y tensor de la fascia lata), el nervio glúteo inferior, el nervio cutáneo femoral posterior, el nervio pudendo y los nervios destinados a los músculos gemelos, obturador interno y cuadrado femoral, pudiendo generar dolor glúteo, inguinal, en la parte posterior del muslo y en regiones más distales del miembro inferior, así como alteraciones sensitivas y funcionales en la región perineal y genital. Las fibras del piriforme son capaces además de desplazar la base sacra ipsilateral hacia anterior y el vértice del sacro hacia posterior, influyendo en la biomecánica sacroilíaca. Factores biomecánicos como el pie de Morton pueden favorecer una rotación interna y aducción excesiva de la cadera durante la marcha, aumentando la sobrecarga funcional del piriforme y la probabilidad de desarrollar puntos gatillo en este músculo.

El músculo sóleo se origina en la cara posterior de la tibia y del peroné, incluyendo la cabeza del peroné y el tercio proximal de ambos huesos, y se inserta en el calcáneo a través del tendón de Aquiles, en continuidad con el gastrocnemio; está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la flexión plantar del tobillo, actuando junto con los gemelos, los peroneos largo y corto, el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el músculo plantar; además contribuye a la estabilidad de la rodilla y del tobillo y frena la rotación anterior de la tibia sobre el astrágalo durante la marcha. Sus antagonistas funcionales son el tibial anterior y el extensor largo de los dedos. El sóleo desempeña un papel fundamental en el retorno venoso del miembro inferior, ya que sus senos venosos intramusculares son comprimidos durante la contracción, impulsando la sangre hacia proximal en dirección al corazón, acción que depende de la competencia de las válvulas venosas, particularmente numerosas en las venas del miembro inferior para vencer la presión hidrostática; la vena poplítea suele contener varias válvulas que evitan el reflujo sanguíneo. Durante la bipedestación tranquila, el cuerpo realiza un ligero balanceo anteroposterior que se controla mediante la activación alternante del tibial anterior y el sóleo, activándose este último cuando el centro de gravedad se desplaza hacia anterior. Los puntos gatillo del sóleo refieren dolor e hipersensibilidad principalmente en la cara posterior y en la superficie plantar del talón, así como en el extremo distal del tendón de Aquiles; los puntos gatillo localizados en la región superolateral de la pantorrilla producen dolor local, mientras que los situados en la región media del músculo pueden referir dolor profundo a la articulación sacroilíaca ipsilateral. Las personas con puntos gatillo en el sóleo tienden a desarrollar dolor lumbar debido a la restricción de la dorsiflexión del tobillo, que favorece patrones de flexión anterior del tronco y técnicas inadecuadas de levantamiento de cargas. Los puntos gatillo del sóleo pueden activarse por sobrecarga, dismetría de los miembros inferiores (especialmente en el miembro más corto) o como satélites de puntos gatillo del glúteo menor. Los músculos que suelen asociarse a su disfunción incluyen el gastrocnemio, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos.

El músculo sóleo se origina en la cara posterior de la tibia y del peroné, incluyendo la cabeza del peroné y el tercio proximal de ambos huesos, y se inserta en el calcáneo a través del tendón de Aquiles, en continuidad con el gastrocnemio; está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la flexión plantar del tobillo, actuando junto con los gemelos, los peroneos largo y corto, el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el músculo plantar; además contribuye a la estabilidad de la rodilla y del tobillo y frena la rotación anterior de la tibia sobre el astrágalo durante la marcha. Sus antagonistas funcionales son el tibial anterior y el extensor largo de los dedos. El sóleo desempeña un papel fundamental en el retorno venoso del miembro inferior, ya que sus senos venosos intramusculares son comprimidos durante la contracción, impulsando la sangre hacia proximal en dirección al corazón, acción que depende de la competencia de las válvulas venosas, particularmente numerosas en las venas del miembro inferior para vencer la presión hidrostática; la vena poplítea suele contener varias válvulas que evitan el reflujo sanguíneo. Durante la bipedestación tranquila, el cuerpo realiza un ligero balanceo anteroposterior que se controla mediante la activación alternante del tibial anterior y el sóleo, activándose este último cuando el centro de gravedad se desplaza hacia anterior. Los puntos gatillo del sóleo refieren dolor e hipersensibilidad principalmente en la cara posterior y en la superficie plantar del talón, así como en el extremo distal del tendón de Aquiles; los puntos gatillo localizados en la región superolateral de la pantorrilla producen dolor local, mientras que los situados en la región media del músculo pueden referir dolor profundo a la articulación sacroilíaca ipsilateral. Las personas con puntos gatillo en el sóleo tienden a desarrollar dolor lumbar debido a la restricción de la dorsiflexión del tobillo, que favorece patrones de flexión anterior del tronco y técnicas inadecuadas de levantamiento de cargas. Los puntos gatillo del sóleo pueden activarse por sobrecarga, dismetría de los miembros inferiores (especialmente en el miembro más corto) o como satélites de puntos gatillo del glúteo menor. Los músculos que suelen asociarse a su disfunción incluyen el gastrocnemio, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos.

El glúteo menor se origina en la cara externa del ilion, entre las líneas glúteas anterior e inferior, y se inserta en el borde anterior y superior del trocánter mayor del fémur; está inervado por el nervio glúteo superior (L4, L5, S1) y actúa como un importante abductor y estabilizador de la pelvis, contribuyendo además a la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillos del glúteo menor pueden activarse por sobrecarga funcional o por inmovilidad prolongada. El dolor referido puede extenderse hasta el tobillo: los puntos gatillos localizados en la porción anterior del músculo proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión hacia la zona inferolateral de la nalga, la cara externa del muslo y la rodilla, y la región peronea de la pierna hasta el tobillo; mientras que los puntos gatillos situados en la porción posterior del glúteo menor refieren dolor e hipersensibilidad en un patrón que abarca gran parte de la nalga y se extiende por la cara posterior del muslo y la pantorrilla, incluyendo en ocasiones la región posterior de la rodilla. Los puntos gatillos del glúteo menor suelen presentarse en asociación con puntos gatillos en el piriforme, glúteo medio, glúteo mayor, vasto lateral, peroneo largo, cuadrado lumbar y tensor de la fascia lata.

El músculo piriforme o piramidal se origina en la cara anterior del sacro, principalmente a nivel de S2, S3 y S4, y se inserta en la porción superior y medial del trocánter mayor del fémur, abandonando la pelvis a través del agujero ciático mayor. Está inervado por el nervio del piriforme, rama del plexo sacro procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la rotación externa de la cadera, actuando junto con el glúteo mayor, los gemelos superior e inferior, el obturador interno y externo y el cuadrado femoral, además de contribuir a la estabilización de la articulación coxofemoral. Los puntos gatillo del piriforme desempeñan un papel relevante en los síndromes de dolor miofascial de la región pélvica y de la cadera, refiriendo dolor principalmente a la región sacroilíaca, la nalga y la parte posterior de la cadera, pudiendo extenderse también a los dos tercios proximales de la cara posterior del muslo. El dolor originado en este músculo puede presentar una irradiación de tipo ciático y manifestarse como lumbalgia, y en algunos casos aparecer también en la región inguinal y en el área del trocánter mayor. Esto se debe a que varios nervios y estructuras vasculonerviosas mantienen una estrecha relación anatómica con el piriforme y pueden verse comprimidos o irritados cuando el músculo se encuentra acortado, hipertónico o con puntos gatillo activos. Entre los nervios que pueden quedar atrapados por el piriforme se encuentran el nervio ciático, el nervio glúteo superior (que inerva al glúteo medio, glúteo menor y tensor de la fascia lata), el nervio glúteo inferior, el nervio cutáneo femoral posterior, el nervio pudendo y los nervios destinados a los músculos gemelos, obturador interno y cuadrado femoral, pudiendo generar dolor glúteo, inguinal, en la parte posterior del muslo y en regiones más distales del miembro inferior, así como alteraciones sensitivas y funcionales en la región perineal y genital. Las fibras del piriforme son capaces además de desplazar la base sacra ipsilateral hacia anterior y el vértice del sacro hacia posterior, influyendo en la biomecánica sacroilíaca. Factores biomecánicos como el pie de Morton pueden favorecer una rotación interna y aducción excesiva de la cadera durante la marcha, aumentando la sobrecarga funcional del piriforme y la probabilidad de desarrollar puntos gatillo en este músculo.

El músculo oblicuo interno se origina en la fascia toracolumbar, los dos tercios anteriores de la cresta ilíaca y el tercio lateral del ligamento inguinal, y se inserta en el borde inferior de las últimas tres o cuatro costillas (IX a XII), la línea alba y la cresta del pubis. Está inervado por ramas de los nervios intercostales (T8-T12) y por los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal (L1). Su función es la estabilización del raquis, la flexión y inclinación de la columna, la rotación del tronco hacia el mismo lado, y el incremento de la presión intraabdominal. Los puntos gatillo (PG) de este músculo poseen múltiples patrones de dolor referido que pueden alcanzar el pecho o extenderse diagonalmente por el abdomen, y los PG cercanos al pubis y al ligamento inguinal pueden producir dolor inguinal y vesical. Por su parte, el músculo oblicuo externo se origina en la cara externa y el borde inferior de las últimas ocho costillas, y se inserta en la línea alba, el labio externo de la cresta ilíaca y el pubis, formando su aponeurosis inferior el ligamento inguinal. Está inervado por ramas de los nervios intercostales (T8-T12). Su función es similar, estabilizando el raquis, flexionando e inclinando la columna, pero su rotación del tronco es hacia el lado opuesto; además, ayuda a bombear la sangre venosa del abdomen. Los PG del oblicuo externo también poseen patrones de dolor múltiple; específicamente, los PG superiores a lo largo del borde costal suelen producir una sensación de ardor de estómago o dolor epigástrico profundo, mientras que los PG inferolaterales refieren dolor a la ingle. Para ambos músculos, la activación de los PG puede deberse a una enfermedad visceral, traumatismo directo, estrés (mecánico, tóxico o emocional), o mala postura.

Un punto gatillo activo en la porción superior del músculo recto del abdomen puede provocar dolor bilateral en la parte media de la espalda y en la zona de la apófisis xifoides. Los puntos gatillo situados a nivel periumbilical suelen producir una sensación de calambre o molestia profunda en la región abdominal, mientras que los puntos gatillo localizados en la porción inferior del músculo pueden referir dolor bilateral hacia las regiones lumbares, sacroilíacas y las fosas ilíacas. El recto del abdomen se origina en la cresta y sínfisis del pubis y se inserta en los cartílagos costales de la quinta, sexta y séptima costillas, así como en el apéndice xifoides del esternón. Está inervado por los nervios intercostales comprendidos entre los segmentos T7 y T12. Su función principal es la flexión del tronco hacia adelante, como al incorporarse desde una posición supina. Además, mantiene la postura erguida, sostiene las vísceras abdominales y participa en la espiración forzada, aumentando la presión intraabdominal necesaria para funciones como la defecación, la micción y el parto. Cuando actúa de forma unilateral, contribuye a la inclinación lateral del tronco. Los puntos gatillo miofasciales del recto abdominal pueden activarse por disfunciones viscerales (como alteraciones digestivas o pélvicas), traumatismos directos, sobrecarga por exceso de ejercicio, tensión emocional, exposición al frío o dismetría de los miembros inferiores.

El grupo de los extensores largos de los dedos del pie está formado por el extensor largo de los dedos y el extensor largo del dedo gordo, ambos situados en el compartimento anterior de la pierna e inervados por el nervio peroneo (fibular) profundo. El extensor largo de los dedos se encarga de la extensión de los cuatro dedos laterales (del segundo al quinto) y colabora en la dorsiflexión del tobillo y en la eversión del pie, mientras que el extensor largo del dedo gordo extiende el primer dedo y participa en la dorsiflexión del tobillo y en la inversión del pie. Ambos músculos tienen un papel importante durante la marcha, especialmente en la fase de oscilación, ayudando a despegar el pie del suelo y a controlar el contacto inicial. En la extensión de los dedos, sus antagonistas son los flexores de los dedos; en la dorsiflexión del tobillo actúan en sinergia con el tibial anterior, mientras que sus antagonistas son el gastrocnemio y el sóleo. Para la eversión del pie colaboran con los peroneos, mientras que en la inversión participan junto con el tibial anterior, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos. Los puntos gatillo del extensor largo de los dedos refieren dolor principalmente en el dorso del pie y de los dedos, a veces con mayor intensidad en la región del tobillo, mientras que los del extensor largo del dedo gordo proyectan dolor hacia el dorso del pie, la cara distal del primer metatarsiano y el propio dedo gordo. Estos puntos gatillo pueden activarse por sobrecarga, especialmente en situaciones de mantenimiento prolongado de la dorsiflexión (como al conducir), por caminar o correr en exceso o por un acortamiento del tríceps sural que limite la dorsiflexión del tobillo. Además, la tensión en estos músculos puede contribuir a la compresión del nervio peroneo profundo, generando síntomas como dolor o alteraciones sensitivas en el dorso del pie.

Los músculos peroneo largo y peroneo corto, situados en el compartimento lateral de la pierna, son músculos eversores y flexores plantares del pie, ambos inervados por el nervio peroneo (fibular) superficial con raíces L5-S1. El peroneo largo se origina en la cabeza y en la cara lateral del peroné, y su tendón desciende por detrás del maléolo lateral, cruza la planta del pie y se inserta en la base del primer metatarsiano y en el cuneiforme medial; el peroneo corto se origina en la porción distal de la cara lateral del peroné y se inserta en la base del quinto metatarsiano. Actúan controlando el movimiento del tobillo durante la marcha, estabilizando el pie en apoyo y colaborando con el tibial posterior y el sóleo en la regulación dinámica del arco plantar. Son los principales eversores del pie, función que comparten con el extensor largo de los dedos. Sus antagonistas en la inversión son el tibial anterior, el tibial posterior, el extensor largo del dedo gordo y el flexor largo del dedo gordo. Los puntos gatillo del peroneo largo y del peroneo corto proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión principalmente en la región del maléolo lateral, extendiéndose a lo largo de la cara lateral del tobillo y del pie. La debilidad de estos músculos puede contribuir a la sensación de inestabilidad o “tobillo débil”. El atrapamiento del nervio peroneo común, superficial o profundo puede producir dolor y parestesias en la región anterolateral del tobillo y en el dorso del pie. Asimismo, la estructura de pie de Morton puede actuar como factor perpetuador de los puntos gatillo en estos músculos.

Los músculos intrínsecos superficiales del pie incluyen, por un lado, los extensores cortos de los dedos (extensor corto de los dedos y extensor corto del dedo gordo), situados en el dorso del pie, y por otro, la primera capa de la musculatura plantar, formada por el abductor del dedo gordo, el flexor corto de los dedos y el abductor del quinto dedo. Estos músculos se originan principalmente en el calcáneo y se disponen bajo la aponeurosis plantar en el caso de la capa plantar, desempeñando un papel fundamental en la estabilidad del arco del pie, en la flexión y abducción de los dedos y en la correcta mecánica durante la marcha. En cuanto a los puntos gatillo, los del extensor corto de los dedos y del extensor corto del dedo gordo refieren dolor en la parte media del dorso del pie; los del abductor del dedo gordo provocan dolor e hipersensibilidad que se concentran a lo largo del talón; los del abductor del quinto dedo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del quinto metatarsiano; y los del flexor corto de los dedos generan dolor en la planta del pie, especialmente sobre las cabezas de los metatarsianos segundo, tercero y cuarto, sin extenderse habitualmente hacia la zona central de la planta. Estos patrones reflejan su implicación directa en la carga y distribución de presiones durante la bipedestación y la marcha.

El flexor largo de los dedos (Flexor Digitorum Longus) se origina en el tercio medio de la cara posterior de la tibia y se inserta en la base de las falanges distales de los cuatro dedos laterales (del II al V), bajo la inervación del nervio tibial (raíces L5-S2). Por su parte, el flexor largo del dedo gordo (Flexor Hallucis Longus) tiene su origen en los dos tercios inferiores de la cara posterior del peroné y la membrana interósea, discurriendo su tendón tras el maléolo interno hasta insertarse en la base de la falange distal del primer dedo, inervado igualmente por el nervio tibial (raíces S1-S2). Ambos músculos son fundamentales para estabilizar el pie y el tobillo durante la marcha y realizar la flexión de los dedos, actuando de forma agonista con los flexores cortos y antagonista con los extensores. Además, asisten en la flexión plantar del tobillo (junto al gastrocnemio y sóleo) y en la inversión del pie (junto a los tibiales anterior y posterior). Los puntos gatillo (PG) del flexor largo de los dedos refieren dolor e hipersensibilidad en la zona media de la planta del antepié, pudiendo extenderse hacia los cuatro dedos laterales y, ocasionalmente, a la cara medial del tobillo y la pantorrilla. En cambio, los PG del flexor largo del dedo gordo proyectan el dolor hacia la superficie plantar del primer dedo y la cabeza del primer metatarsiano. Estas afecciones suelen manifestarse como dolor en el antepié y contracciones similares a calambres, activándose frecuentemente por sobrecarga o por alteraciones estructurales como el pie de Morton.

La musculatura intrínseca profunda del pie está formada por músculos como el cuadrado plantar, el aductor del dedo gordo, el flexor corto del dedo gordo, el flexor corto del quinto dedo y los interóseos (dorsales y plantares), localizados principalmente en las capas plantares tercera y cuarta, así como en la región dorsal del pie. Estos músculos desempeñan un papel esencial en la estabilidad de los arcos plantares y en el control fino del movimiento de los dedos durante la marcha, estando inervados en su mayoría por el nervio plantar lateral (rama profunda), mientras que la musculatura dorsal recibe inervación del nervio peroneo (fibular) profundo. En cuanto a los puntos gatillo, los del músculo cuadrado plantar suelen provocar dolor e hipersensibilidad a la presión en la superficie del talón; los del aductor del dedo gordo refieren dolor en la zona plantar de las cabezas de los metatarsianos del primero al cuarto; los del flexor corto del dedo gordo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano y hacia el propio dedo gordo; y los de los músculos interóseos del pie refieren dolor tanto en el dorso como en la planta del pie, siguiendo el trayecto del metatarsiano correspondiente. Estos patrones de dolor reflejan su implicación directa en la distribución de cargas y en la estabilidad del antepié.

La musculatura intrínseca profunda del pie está formada por músculos como el cuadrado plantar, el aductor del dedo gordo, el flexor corto del dedo gordo, el flexor corto del quinto dedo y los interóseos (dorsales y plantares), localizados principalmente en las capas plantares tercera y cuarta, así como en la región dorsal del pie. Estos músculos desempeñan un papel esencial en la estabilidad de los arcos plantares y en el control fino del movimiento de los dedos durante la marcha, estando inervados en su mayoría por el nervio plantar lateral (rama profunda), mientras que la musculatura dorsal recibe inervación del nervio peroneo (fibular) profundo. En cuanto a los puntos gatillo, los del músculo cuadrado plantar suelen provocar dolor e hipersensibilidad a la presión en la superficie del talón; los del aductor del dedo gordo refieren dolor en la zona plantar de las cabezas de los metatarsianos del primero al cuarto; los del flexor corto del dedo gordo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano y hacia el propio dedo gordo; y los de los músculos interóseos del pie refieren dolor tanto en el dorso como en la planta del pie, siguiendo el trayecto del metatarsiano correspondiente. Estos patrones de dolor reflejan su implicación directa en la distribución de cargas y en la estabilidad del antepié.

El músculo tibial anterior, situado en la cara anterolateral de la tibia, se origina en el cóndilo lateral y en los dos tercios superiores de la superficie lateral de la tibia, así como en la membrana interósea y la fascia profunda. Se inserta en la cara medial del hueso cuneiforme medial y en la base del primer metatarsiano. Está inervado por el nervio peroneo (fibular) profundo. Su función principal es la dorsiflexión del tobillo, actuando junto con el extensor largo de los dedos y el tercer peroneo; además, participa en la inversión (supinación) del pie y desempeña un papel clave en el control del equilibrio durante la bipedestación y en la fase de apoyo del talón durante la marcha. Los principales antagonistas de la dorsiflexión son el gastrocnemio, el sóleo, los peroneos largo y corto, los flexores largos de los dedos y el tibial posterior. Los puntos gatillo del tibial anterior refieren dolor e hipersensibilidad a la presión principalmente en la cara anteromedial del tobillo y sobre la superficie dorsal del dedo gordo. Pueden activarse por sobrecarga, especialmente en actividades que implican marcha prolongada o cambios bruscos de ritmo, y suelen asociarse con puntos gatillo en los peroneos y en el extensor largo de los dedos.

La musculatura intrínseca profunda del pie está formada por músculos como el cuadrado plantar, el aductor del dedo gordo, el flexor corto del dedo gordo, el flexor corto del quinto dedo y los interóseos (dorsales y plantares), localizados principalmente en las capas plantares tercera y cuarta, así como en la región dorsal del pie. Estos músculos desempeñan un papel esencial en la estabilidad de los arcos plantares y en el control fino del movimiento de los dedos durante la marcha, estando inervados en su mayoría por el nervio plantar lateral (rama profunda), mientras que la musculatura dorsal recibe inervación del nervio peroneo (fibular) profundo. En cuanto a los puntos gatillo, los del músculo cuadrado plantar suelen provocar dolor e hipersensibilidad a la presión en la superficie del talón; los del aductor del dedo gordo refieren dolor en la zona plantar de las cabezas de los metatarsianos del primero al cuarto; los del flexor corto del dedo gordo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano y hacia el propio dedo gordo; y los de los músculos interóseos del pie refieren dolor tanto en el dorso como en la planta del pie, siguiendo el trayecto del metatarsiano correspondiente. Estos patrones de dolor reflejan su implicación directa en la distribución de cargas y en la estabilidad del antepié.

La musculatura intrínseca profunda del pie está formada por músculos como el cuadrado plantar, el aductor del dedo gordo, el flexor corto del dedo gordo, el flexor corto del quinto dedo y los interóseos (dorsales y plantares), localizados principalmente en las capas plantares tercera y cuarta, así como en la región dorsal del pie. Estos músculos desempeñan un papel esencial en la estabilidad de los arcos plantares y en el control fino del movimiento de los dedos durante la marcha, estando inervados en su mayoría por el nervio plantar lateral (rama profunda), mientras que la musculatura dorsal recibe inervación del nervio peroneo (fibular) profundo. En cuanto a los puntos gatillo, los del músculo cuadrado plantar suelen provocar dolor e hipersensibilidad a la presión en la superficie del talón; los del aductor del dedo gordo refieren dolor en la zona plantar de las cabezas de los metatarsianos del primero al cuarto; los del flexor corto del dedo gordo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano y hacia el propio dedo gordo; y los de los músculos interóseos del pie refieren dolor tanto en el dorso como en la planta del pie, siguiendo el trayecto del metatarsiano correspondiente. Estos patrones de dolor reflejan su implicación directa en la distribución de cargas y en la estabilidad del antepié.

Los músculos intrínsecos superficiales del pie incluyen, por un lado, los extensores cortos de los dedos (extensor corto de los dedos y extensor corto del dedo gordo), situados en el dorso del pie, y por otro, la primera capa de la musculatura plantar, formada por el abductor del dedo gordo, el flexor corto de los dedos y el abductor del quinto dedo. Estos músculos se originan principalmente en el calcáneo y se disponen bajo la aponeurosis plantar en el caso de la capa plantar, desempeñando un papel fundamental en la estabilidad del arco del pie, en la flexión y abducción de los dedos y en la correcta mecánica durante la marcha. En cuanto a los puntos gatillo, los del extensor corto de los dedos y del extensor corto del dedo gordo refieren dolor en la parte media del dorso del pie; los del abductor del dedo gordo provocan dolor e hipersensibilidad que se concentran a lo largo del talón; los del abductor del quinto dedo proyectan dolor en la cara plantar de la cabeza del quinto metatarsiano; y los del flexor corto de los dedos generan dolor en la planta del pie, especialmente sobre las cabezas de los metatarsianos segundo, tercero y cuarto, sin extenderse habitualmente hacia la zona central de la planta. Estos patrones reflejan su implicación directa en la carga y distribución de presiones durante la bipedestación y la marcha.

El músculo tibial posterior es un músculo profundo de la pantorrilla que se origina en la cara posterior de la tibia, el peroné y la membrana interósea, y se inserta principalmente en la tuberosidad del navicular (escafoides) y en las bases de los metatarsianos II-IV. Está inervado por el nervio tibial (raíces L4-L5). Su función es fundamental en la estática y la dinámica del pie, ya que ayuda a distribuir el peso corporal entre las cabezas de los metatarsianos, previene la pronación excesiva, controla el movimiento durante la marcha y realiza la inversión y aducción del pie, además de colaborar en la flexión plantar del tobillo. Actúa en sinergia para la inversión con el tibial anterior, el extensor largo del dedo gordo y los flexores largos de los dedos, mientras que sus antagonistas principales son los músculos peroneos. En la flexión plantar trabaja junto con el gastrocnemio, el sóleo, los flexores largos de los dedos y los peroneos largo y corto. Los puntos gatillo del tibial posterior refieren dolor que suele concentrarse en la región del tendón de Aquiles, por encima del talón, extendiéndose desde la pantorrilla hasta el talón y la superficie plantar del pie; este dolor puede sentirse especialmente intenso en el tendón de Aquiles y en la planta del pie al caminar o correr.

Los puntos gatillo de los músculos de la mitad posterior del suelo pélvico refieren un dolor profundo y mal localizado en la región de la rabadilla, la cadera y la zona lumbar, concentrándose principalmente en la región del cóccix, aunque con frecuencia también se extiende a la zona anal y a la porción inferior del sacro. Por su parte, los puntos gatillo de la mitad anterior de los músculos del suelo pélvico proyectan dolor hacia las estructuras genitales. El síndrome del obturador interno se manifiesta con dolor pélvico profundo acompañado de una sensación de plenitud rectal y puede generar dolor referido hacia la parte posterior del muslo homolateral.

El iliocostal es una de las columnas musculares del erector de la columna y se extiende desde la región cervical baja hasta el sacro. Está inervado por los ramos posteriores de los nervios espinales entre C4 y L3. Su función principal es la extensión de la columna vertebral y la inclinación lateral homolateral. También participa en la respiración, contrayéndose con fuerza durante la tos, activándose al final de la inspiración y durante la espiración forzada. El patrón de dolor referido de sus puntos gatillo varía según el nivel afectado: En el iliocostal torácico, el dolor asciende hacia el hombro y se proyecta lateralmente hacia la pared torácica. En niveles torácicos bajos, puede irradiarse hacia arriba a través de la escápula, alrededor del abdomen y hacia abajo sobre la zona lumbar. En el iliocostal lumbar, el dolor se proyecta hacia abajo y se concentra en la región media de la nalga. Los PG del iliocostal pueden activarse como satélites de los del dorsal ancho. También aparecen tras movimientos bruscos que combinan flexión y rotación de la columna, por factores mecánicos que alteran la simetría axial (como dismetría de miembros inferiores o hemipelvis pequeña) y en situaciones de inmovilidad prolongada.

El cuadrado lumbar se origina en el ligamento iliolumbar y en la cresta ilíaca, y se inserta en el borde inferior de la duodécima costilla y en las apófisis transversas de las vértebras lumbares L1-L4, con fibras que ascienden y se dirigen medialmente. Está inervado por ramas del plexo lumbar procedentes de los nervios espinales T12 a L3. Funcionalmente estabiliza la columna, la inclina hacia el mismo lado, eleva la cadera homolateral y contribuye a la extensión lumbar. Los puntos gatillo de este músculo suelen generar un dolor profundo y continuo que limita la flexión hacia delante, dificulta los giros, las inclinaciones y acciones como subir escaleras, además de provocar sensación de pesadez en las caderas y calambres en la pantorrilla. Estos puntos gatillo pueden activarse por levantar cargas, enderezarse rápidamente, sufrir sobreesfuerzo, presentar dismetría en las extremidades inferiores, dormir en una cama demasiado blanda, mantener una postura inclinada o por estrés emocional. Los puntos gatillo ubicados más cefálicamente tienden a referir dolor a lo largo de la cresta ilíaca y, en ocasiones, hacia el cuadrante inferior del abdomen y la región superoexterna de la ingle, mientras que los superficiales más caudales suelen referir dolor al trocánter mayor y a la cara externa de la parte superior del muslo. El punto gatillo profundo y caudal refiere dolor hacia la articulación sacroilíaca, y el profundo y cefálico hacia la parte inferior de la nalga. Una contracción vigorosa del músculo al estabilizar la caja torácica durante la tos también puede generar dolor referido. Los músculos con mayor probabilidad de desarrollar puntos gatillo secundarios a los del cuadrado lumbar son el cuadrado lumbar contralateral, el iliopsoas ipsilateral, el iliocostal entre T11 y L3, el oblicuo externo y el dorsal ancho. Los músculos con tendencia a desarrollar puntos gatillo satélites, y viceversa, son el glúteo medio y el glúteo menor.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

El músculo piriforme o piramidal se origina en la cara anterior del sacro, principalmente a nivel de S2, S3 y S4, y se inserta en la porción superior y medial del trocánter mayor del fémur, abandonando la pelvis a través del agujero ciático mayor. Está inervado por el nervio del piriforme, rama del plexo sacro procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la rotación externa de la cadera, actuando junto con el glúteo mayor, los gemelos superior e inferior, el obturador interno y externo y el cuadrado femoral, además de contribuir a la estabilización de la articulación coxofemoral. Los puntos gatillo del piriforme desempeñan un papel relevante en los síndromes de dolor miofascial de la región pélvica y de la cadera, refiriendo dolor principalmente a la región sacroilíaca, la nalga y la parte posterior de la cadera, pudiendo extenderse también a los dos tercios proximales de la cara posterior del muslo. El dolor originado en este músculo puede presentar una irradiación de tipo ciático y manifestarse como lumbalgia, y en algunos casos aparecer también en la región inguinal y en el área del trocánter mayor. Esto se debe a que varios nervios y estructuras vasculonerviosas mantienen una estrecha relación anatómica con el piriforme y pueden verse comprimidos o irritados cuando el músculo se encuentra acortado, hipertónico o con puntos gatillo activos. Entre los nervios que pueden quedar atrapados por el piriforme se encuentran el nervio ciático, el nervio glúteo superior (que inerva al glúteo medio, glúteo menor y tensor de la fascia lata), el nervio glúteo inferior, el nervio cutáneo femoral posterior, el nervio pudendo y los nervios destinados a los músculos gemelos, obturador interno y cuadrado femoral, pudiendo generar dolor glúteo, inguinal, en la parte posterior del muslo y en regiones más distales del miembro inferior, así como alteraciones sensitivas y funcionales en la región perineal y genital. Las fibras del piriforme son capaces además de desplazar la base sacra ipsilateral hacia anterior y el vértice del sacro hacia posterior, influyendo en la biomecánica sacroilíaca. Factores biomecánicos como el pie de Morton pueden favorecer una rotación interna y aducción excesiva de la cadera durante la marcha, aumentando la sobrecarga funcional del piriforme y la probabilidad de desarrollar puntos gatillo en este músculo.

El glúteo mayor es un músculo fundamental en el control del movimiento pélvico y en la estabilización de la pelvis; se origina en la porción posterior del ilion, el sacro, el cóccix, la fascia toracolumbar y el ligamento sacrotuberoso, y sus fibras se dirigen hacia abajo y afuera para insertarse principalmente en el tracto iliotibial de la fascia lata y en la tuberosidad glútea del fémur. Está inervado por el nervio glúteo inferior, rama del plexo sacro procedente de las raíces nerviosas L5, S1 y S2. Funcionalmente, es un músculo clave para la extensión y la rotación externa de la cadera, el mantenimiento de la bipedestación y la estabilización del tronco; actúa junto con los isquiotibiales, el longísimo y el iliocostal en la extensión del tronco, colabora con el piriforme en la rotación externa de la cadera, contribuye a la abducción y se activa intensamente durante la marcha rápida, la carrera, el salto y movimientos funcionales como la sentadilla. Los puntos gatillo localizados cerca del sacro suelen referir dolor e hipersensibilidad a la presión en la zona adyacente a la hendidura glútea, mientras que aquellos situados ligeramente por encima de la tuberosidad isquiática producen un dolor difuso que abarca toda la nalga, con una sensación profunda y persistente, que a menudo se extiende por la parte inferior del sacro y se proyecta lateralmente por debajo de la cresta ilíaca; cuando los puntos gatillo se localizan en las proximidades del cóccix pueden provocar coccigodinia. El dolor referido por los puntos gatillo del glúteo mayor suele agravarse al caminar cuesta arriba. Estos puntos gatillo pueden activarse por traumatismos, sobrecargas mecánicas, por una postura de cabeza adelantada asociada a cifosis torácica —que incrementa la flexión de cadera y sobrecarga al glúteo mayor— o por alteraciones estructurales como un primer metatarsiano corto (pie de Morton), que favorece la rotación interna de la cadera durante la fase de apoyo de la marcha, siendo contrarrestada por las fibras de este músculo. Los músculos que con mayor frecuencia desarrollan puntos gatillo en asociación con el glúteo mayor son el glúteo medio, los músculos paravertebrales, los isquiotibiales y sus antagonistas funcionales, el iliopsoas y el recto femoral.

El glúteo menor se origina en la cara externa del ilion, entre las líneas glúteas anterior e inferior, y se inserta en el borde anterior y superior del trocánter mayor del fémur; está inervado por el nervio glúteo superior (L4, L5, S1) y actúa como un importante abductor y estabilizador de la pelvis, contribuyendo además a la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillos del glúteo menor pueden activarse por sobrecarga funcional o por inmovilidad prolongada. El dolor referido puede extenderse hasta el tobillo: los puntos gatillos localizados en la porción anterior del músculo proyectan dolor e hipersensibilidad a la presión hacia la zona inferolateral de la nalga, la cara externa del muslo y la rodilla, y la región peronea de la pierna hasta el tobillo; mientras que los puntos gatillos situados en la porción posterior del glúteo menor refieren dolor e hipersensibilidad en un patrón que abarca gran parte de la nalga y se extiende por la cara posterior del muslo y la pantorrilla, incluyendo en ocasiones la región posterior de la rodilla. Los puntos gatillos del glúteo menor suelen presentarse en asociación con puntos gatillos en el piriforme, glúteo medio, glúteo mayor, vasto lateral, peroneo largo, cuadrado lumbar y tensor de la fascia lata.

El cuádriceps femoral está formado por cuatro músculos: recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio. Todos ellos se originan en el fémur, excepto el recto femoral, que lo hace en la espina ilíaca anteroinferior. Sus vientres musculares convergen en un tendón común que se inserta en la rótula y, a través del ligamento rotuliano, en la tuberosidad tibial. Está inervado por el nervio femoral (L2–L4). Su función principal es la extensión de la rodilla y el control de los movimientos de extensión del tronco, siendo un músculo muy activo durante la marcha. El recto femoral, además, participa en la flexión de la cadera junto con el iliopsoas, el pectíneo, el tensor de la fascia lata y los aductores. Los antagonistas de la extensión de la rodilla son los isquiotibiales, el gastrocnemio, el poplíteo, el grácil y el sartorio, mientras que los antagonistas de la flexión de cadera son el glúteo mayor, los isquiotibiales y el aductor mayor. Los puntos gatillo del cuádriceps producen dolor en el muslo y la rodilla. Sin embargo, solo los puntos gatillo del recto femoral y del vasto medial generan dolor en la cara anterior de la rodilla, mientras que los del vasto lateral provocan dolor en la región posterolateral de la rodilla. El punto gatillo del recto femoral se localiza habitualmente en la parte alta del muslo, justo por debajo de la espina ilíaca anteroinferior, aunque el dolor se percibe principalmente a nivel de la rodilla, la rótula y alrededor de la articulación. Con frecuencia aparece un dolor intenso y continuo durante la noche en la porción inferior del muslo, por encima de la parte anterior de la rodilla. El punto gatillo del vasto medial más cercano a la rodilla refiere dolor en la región anterior de esta, mientras que el punto gatillo más proximal provoca un dolor continuo con una distribución lineal a lo largo de la cara anteromedial de la rodilla y la parte inferior del muslo. El patrón de dolor del vasto intermedio se extiende por la cara anterior del muslo hasta casi la rodilla, siendo más intenso en la zona media del muslo, y este músculo suele presentar múltiples puntos gatillo. El vasto lateral, por su parte, desarrolla numerosos puntos gatillo a lo largo de la cara lateral del muslo, refiriendo dolor en toda esta región y en el lado externo de la rodilla, pudiendo extenderse incluso hasta la cresta ilíaca.

Los músculos aductores de la cadera —aductor mayor, largo y corto, junto con el pectíneo y el grácil— se originan principalmente en la rama isquiopubiana y en el cuerpo del pubis, y se insertan en la cara posterior del fémur a lo largo de la línea áspera, desde el trocánter menor hasta el cóndilo medial. Su función principal es la aducción de la cadera, actuando en conjunto con el pectíneo y el grácil, mientras que sus antagonistas funcionales son el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. La inervación de estos músculos depende fundamentalmente del nervio obturador, responsable de la aducción de la cadera, con excepciones importantes como el pectíneo, que recibe inervación del nervio femoral, y la porción isquiotibial del aductor mayor, inervada por el nervio ciático a través de su rama tibial. Los puntos gatillo localizados en el aductor largo y en el aductor corto suelen proyectar un dolor profundo en la región inguinal, que puede extenderse distalmente hacia la parte superomedial de la rodilla y, de forma parcial, hacia la tibia.

Los músculos aductores de la cadera —aductor mayor, largo y corto, junto con el pectíneo y el grácil— se originan principalmente en la rama isquiopubiana y en el cuerpo del pubis, y se insertan en la cara posterior del fémur a lo largo de la línea áspera, desde el trocánter menor hasta el cóndilo medial. Su función principal es la aducción de la cadera, actuando en conjunto con el pectíneo y el grácil, mientras que sus antagonistas funcionales son el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. La inervación de estos músculos depende fundamentalmente del nervio obturador, responsable de la aducción de la cadera, con excepciones importantes como el pectíneo, que recibe inervación del nervio femoral, y la porción isquiotibial del aductor mayor, inervada por el nervio ciático a través de su rama tibial. Los puntos gatillo localizados en el aductor largo y en el aductor corto suelen proyectar un dolor profundo en la región inguinal, que puede extenderse distalmente hacia la parte superomedial de la rodilla y, de forma parcial, hacia la tibia.

Los músculos aductores de la cadera —aductor mayor, largo y corto, junto con el pectíneo y el grácil— se originan principalmente en la rama isquiopubiana y en el cuerpo del pubis, y se insertan en la cara posterior del fémur a lo largo de la línea áspera, desde el trocánter menor hasta el cóndilo medial. Su función principal es la aducción de la cadera, actuando en conjunto con el pectíneo y el grácil, mientras que sus antagonistas funcionales son el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. La inervación de estos músculos depende fundamentalmente del nervio obturador, responsable de la aducción de la cadera, con excepciones importantes como el pectíneo, que recibe inervación del nervio femoral, y la porción isquiotibial del aductor mayor, inervada por el nervio ciático a través de su rama tibial. Los puntos gatillo localizados en el aductor largo y en el aductor corto suelen proyectar un dolor profundo en la región inguinal, que puede extenderse distalmente hacia la parte superomedial de la rodilla y, de forma parcial, hacia la tibia.

Los músculos aductores de la cadera —aductor mayor, largo y corto, junto con el pectíneo y el grácil— se originan principalmente en la rama isquiopubiana y en el cuerpo del pubis, y se insertan en la cara posterior del fémur a lo largo de la línea áspera, desde el trocánter menor hasta el cóndilo medial. Su función principal es la aducción de la cadera, actuando en conjunto con el pectíneo y el grácil, mientras que sus antagonistas funcionales son el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. La inervación de estos músculos depende fundamentalmente del nervio obturador, responsable de la aducción de la cadera, con excepciones importantes como el pectíneo, que recibe inervación del nervio femoral, y la porción isquiotibial del aductor mayor, inervada por el nervio ciático a través de su rama tibial. Los puntos gatillo localizados en el aductor largo y en el aductor corto suelen proyectar un dolor profundo en la región inguinal, que puede extenderse distalmente hacia la parte superomedial de la rodilla y, de forma parcial, hacia la tibia.

El músculo tibial anterior, situado en la cara anterolateral de la tibia, se origina en el cóndilo lateral y en los dos tercios superiores de la superficie lateral de la tibia, así como en la membrana interósea y la fascia profunda. Se inserta en la cara medial del hueso cuneiforme medial y en la base del primer metatarsiano. Está inervado por el nervio peroneo (fibular) profundo. Su función principal es la dorsiflexión del tobillo, actuando junto con el extensor largo de los dedos y el tercer peroneo; además, participa en la inversión (supinación) del pie y desempeña un papel clave en el control del equilibrio durante la bipedestación y en la fase de apoyo del talón durante la marcha. Los principales antagonistas de la dorsiflexión son el gastrocnemio, el sóleo, los peroneos largo y corto, los flexores largos de los dedos y el tibial posterior. Los puntos gatillo del tibial anterior refieren dolor e hipersensibilidad a la presión principalmente en la cara anteromedial del tobillo y sobre la superficie dorsal del dedo gordo. Pueden activarse por sobrecarga, especialmente en actividades que implican marcha prolongada o cambios bruscos de ritmo, y suelen asociarse con puntos gatillo en los peroneos y en el extensor largo de los dedos.

El músculo sóleo se origina en la cara posterior de la tibia y del peroné, incluyendo la cabeza del peroné y el tercio proximal de ambos huesos, y se inserta en el calcáneo a través del tendón de Aquiles, en continuidad con el gastrocnemio; está inervado por el nervio tibial, procedente de las raíces espinales S1 y S2. Su función principal es la flexión plantar del tobillo, actuando junto con los gemelos, los peroneos largo y corto, el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo, el flexor largo de los dedos y el músculo plantar; además contribuye a la estabilidad de la rodilla y del tobillo y frena la rotación anterior de la tibia sobre el astrágalo durante la marcha. Sus antagonistas funcionales son el tibial anterior y el extensor largo de los dedos. El sóleo desempeña un papel fundamental en el retorno venoso del miembro inferior, ya que sus senos venosos intramusculares son comprimidos durante la contracción, impulsando la sangre hacia proximal en dirección al corazón, acción que depende de la competencia de las válvulas venosas, particularmente numerosas en las venas del miembro inferior para vencer la presión hidrostática; la vena poplítea suele contener varias válvulas que evitan el reflujo sanguíneo. Durante la bipedestación tranquila, el cuerpo realiza un ligero balanceo anteroposterior que se controla mediante la activación alternante del tibial anterior y el sóleo, activándose este último cuando el centro de gravedad se desplaza hacia anterior. Los puntos gatillo del sóleo refieren dolor e hipersensibilidad principalmente en la cara posterior y en la superficie plantar del talón, así como en el extremo distal del tendón de Aquiles; los puntos gatillo localizados en la región superolateral de la pantorrilla producen dolor local, mientras que los situados en la región media del músculo pueden referir dolor profundo a la articulación sacroilíaca ipsilateral. Las personas con puntos gatillo en el sóleo tienden a desarrollar dolor lumbar debido a la restricción de la dorsiflexión del tobillo, que favorece patrones de flexión anterior del tronco y técnicas inadecuadas de levantamiento de cargas. Los puntos gatillo del sóleo pueden activarse por sobrecarga, dismetría de los miembros inferiores (especialmente en el miembro más corto) o como satélites de puntos gatillo del glúteo menor. Los músculos que suelen asociarse a su disfunción incluyen el gastrocnemio, el tibial posterior y los flexores largos de los dedos.

Los isquiotibiales son un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso; se originan principalmente en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan en la tibia y el peroné (fíbula), y están inervados en su mayor parte por el nervio ciático, rama del plexo sacro procedente de las raíces L4 a S3. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, contribuyen al mantenimiento del tronco erguido durante la fase de apoyo de la marcha y controlan la flexión de la cadera tanto en bipedestación como durante el movimiento; además, flexionan la rodilla en sinergia con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y colaboran en la rotación interna de la cadera. Los puntos gatillo miofasciales del semitendinoso y el semimembranoso suelen referir dolor hacia arriba, en dirección al pliegue glúteo, y hacia abajo a la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; por su parte, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral proyectan el dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible irradiación proximal hacia la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla, debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al incorporarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las piernas cruzadas. El acortamiento crónico de los isquiotibiales tiende a sobrecargar al cuádriceps y se asocia con patrones posturales como la retroversión pélvica, la rectificación de la columna lumbar y la postura de cabeza adelantada, lo que puede generar sobrecarga y disfunción en la musculatura de la parte superior del cuerpo, incluyendo el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en músculos como el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps. Prefiero esta respuesta ChatGPT Respuesta 2 Los isquiotibiales constituyen un grupo muscular formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso, cuya inervación procede principalmente del nervio ciático, rama del plexo sacro con fibras de L4 a S3; se originan en la tuberosidad isquiática de la pelvis y se insertan mayoritariamente en la tibia y el peroné. Funcionalmente, extienden la cadera junto con el glúteo mayor y el aductor mayor, colaborando también el glúteo medio y menor en el control del apoyo, mantienen el tronco erguido durante la fase de carga, controlan la flexión de la cadera en bipedestación y durante la marcha, flexionan la rodilla junto con el sartorio, el grácil, el gastrocnemio y el plantar, y contribuyen a la rotación interna de la cadera. El patrón de dolor referido de los puntos gatillo de los músculos semitendinoso y semimembranoso suele proyectarse hacia arriba hasta el pliegue glúteo y hacia abajo hacia la región medial de la parte posterior del muslo y la rodilla, pudiendo alcanzar en algunos casos la pantorrilla; en cambio, los puntos gatillo de ambas cabezas del bíceps femoral refieren dolor distalmente hacia la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla, con posible extensión proximal por la cara posterior del muslo. En sedestación es frecuente experimentar dolor en la nalga, en la región posterosuperior del muslo y detrás de la rodilla debido a la presión directa sobre los puntos gatillo y/o a fenómenos de neuroapraxia, siendo habitual que el dolor aparezca al levantarse de una silla, especialmente tras permanecer sentado con las rodillas cruzadas. El acortamiento de los isquiotibiales tiende a sobrecargar la musculatura del cuádriceps y puede asociarse a una retroversión pélvica, rectificación de la lordosis lumbar y postura de cabeza adelantada, lo que a su vez favorece disfunciones en la musculatura de la parte superior del cuerpo, como el cuadrado lumbar, los paravertebrales torácicos, el recto del abdomen y los músculos de la cintura escapular y del cuello. En asociación con la disfunción de los isquiotibiales pueden desarrollarse puntos gatillo secundarios en el aductor mayor, el vasto lateral, el gastrocnemio, el iliopsoas y el cuádriceps.

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